Asociación libre

Ariana y Cristian pasaron de vivir en un departamento chiquitÃsimo a esta casa de Almagro, grande y cómoda. Y en estos dÃas en los que reina la pavada total, ellos eligen trabajar fuera de casa pocas horas y asà tener tiempo para llevar adelante sus proyectos (La culpa es tuya y La remera que quieras) y lo más importante: disfrutarse mutuamente.
Entonces este espacio, que podrÃa ser simplemente una casa, es mucho más: Es un hogar feliz – taller – estudio – showroom que, en todas sus versiones, muestra resultados excelentes.
Apenas entrás te recibe una máquina de coser antigua como altar, en el que se erigen el Dios Gato, plantas sagradas y fotos de familia.
Cubos, escritorio y mesas de apoyo fueron forrados con páginas de revistas Wipe. Los almohadones, estampados en casa.
Ari encontró la base de la mesa en su trabajo hace mucho tiempo. Se la llevó y estuvo archivada hasta que, habiendo ganado metros por llenar, consiguieron la tapa blanca, le agregaron un ploteo hecho por Cristian, la rodearon de sillas Hille al tono y… voilá! un juego de comedor perfecto.














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