Paula confiesa que ni ella ni Sandro, su marido, tuvieron interés en cómo lucÃan sus casas hasta que llegaron a ésta, en Pacheco, donde hoy viven con sus tres hijos: Candela, Lorenzo y Camilo. Escuchar esa declaración mientras se recorre cada rincón intervenido por sus manos e imaginación resulta sorprendente.
interiores
Nos la pasamos visitando casas lindas. Sacamos miles de fotos y charlamos con sus dueños.
Texto: Vero Mariani
Si yo les cuento que pasé mi 1ero de mayo (sábado) a escasas 10 cuadras de mi laburo, en pleno microcentro y con una ruidosa marcha encargándose de musicalizar la soleada tarde, creerÃan que estoy loca. Loca sÃ, pero de la felicidad.
¿Cuántas veces te topaste con una ganga pero la dejaste pasar porque no era el momento? A Luz y a Mauricio les pasó varias veces cuando vivÃan en un departamento muy chiquito, en el que no entraba nada más. Priorizando los planes de tener un lugar más grande en el futuro, consiguieron una baulera y fueron guardando allà todo lo que soñaban para esa casa. AsÃ, aceptaron gustosos varios muebles de familiares y no se privaron de pasear, como tanto les gusta, por anticuarios y mercados del Gran Buenos Aires, abiertos a encontrarse con sorpresas a buen precio.
Texto: Natalia Alabel
Allá por el 2004, Celeste y Hernán estaban buscando casa. Un aviso los llevó a un ph derruido, en una linda calle de San Miguel. Al llegar, descubrieron algo increÃble: era la misma casa en la que se habÃan conocido, veinte años atrás.
Mariana y Amadeo y sus hijos Amadeo y Simón viven en una casa muy grande estrenada hace poquito. Dicen estar en pleno proceso de ambientación, pero aún asà nos da de todo para mostrar. ¡Si estuviese lista harÃamos el post más largo de la historia!
Hay gente que va por la calle simplemente para ir de un lado a otro, apurados, abstraÃdos y sin esperar sorpresas. Pero hay muchas otras personas que aprovechan cada paso que dan para buscar. ¿Buscar qué? Lo que sea. La calle siempre tendrá algo para ofrecerles.
Esta casa de Chacarita es la de Inés y Patricio, diseñadora gráfica y músico.
Además de haber heredado muchÃsimos tesoros, traÃdos por sus padres y abuelos de viajes (¡afortunados!), sin miedo mezclaron todo esto con muebles que compraron acá y con las miles chucherÃas que adquirieron en sus propios viajes.
El departamento de Nacho tiene unas proporciones poco comunes: desde la puerta de entrada hasta el living hay un pasillo larguÃsimo. Con poca imaginación, resultarÃa ser sólo un puñado de metros muertos. Pero a él le sobra imaginación: logró convertirlo en un estudio muy pintoresco, con una buena distribución, toques de marrón en las columnas, muebles blancos, y paneles y cuadros del mismo color de la pared. ¡No se nota la estrechez!
Cuando vemos por ahà casas como ésta, tendemos a prejuzgar: “Tienen presupuesto, asà cualquieraâ€. Pero ya sabemos qué malos son los prejuicios: no es que se haya hecho todo con dos pesos, pero aquà la clave del éxito fue la obsesión productiva de su responsable, Maggie. El tener todo pensado de antemano colaboró para sacarle el jugo a cada oportunidad: de cada viaje que hizo antes casarse con Diego trajo cosas para su, en ese momento, futura casa (desde muchos objetos hasta las fotos que imprimió gigantes en tela). Luego, aprovechó estratégicamente cada regalo de boda.
¡Volvió el doblete! Pero esta vez no son hermanas sus protagonistas, sino socias. Renata y Carolina nos recibieron en sus respectivas sucursales del estudio de diseño que comparten.
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Flores:
































