seguinos!
nuestros mails
hola@
casachaucha.com.ar

mail.casachaucha@
gmail.com
buscar
accesos directos
nos quieren

Por María.

Yo estoy cien por ciento dentro del grupo de los que le ponen onda a la casa. ¿Qué digo onda? La palabra es AMOR. Hago planes para ponerla linda y casi siempre los llevo a cabo, me esfuerzo por solucionar conflictos cuando los hay, y hasta pienso en ella cuando no estoy allí.

Pero esto no pasa siempre. Hay días de amor y hay días de los otros.

Hoy me levanté y mi casa presenta las siguientes imágenes:

La buena fortuna nos trajo fotos de la casa de Rosario y Ricardo y sus hijitas Juana y Catalina, ubicada en Dorking – un pueblo re cercano a Londres. Decí que nos queda un tanto lejos, sino nos íbamos corriendo a verla en vivo y en directo.

Por Natalia Alabel
Foto de Paula Visne

*RIING!

- Te compré un cubrecama.
- Ehm, bueno, gracias má…
- Es medio feo.
- ¿Y si es feo porqué me lo compraste?
- Es mejor que esas mantas horribles que tenés.

¡Esto se pone cada vez mejor! Recibimos un tocazo de fotos, y todas lindas.

Así son los espacios laborales de nuestros amigos:

Por María.

Hace algunos años alquilé a un amigo su departamento mientras él viajaba por Europa. Por una suma simbólica y el compromiso de pagar sus cuentas pasé de una situación semi-homeless (no viene al caso explicar cómo llegué a eso) a tener para mí sola un monoambiente nuevísimo y completamente equipado.

Luego de disfrutar de un tiempo de éxtasis total por la situación nueva, la alegría que borroneaba el criterio se fue y logré mirar con detenimiento a mi alrededor: Oh-my-god. La modernidad.

De chiquita, Clara tenía una hoja de cuaderno pegada a la puerta con las reglas de su cuarto (tres cláusulas incluían “no molestar”). Cuando llegó el momento de la independencia y se mudó a esta casa, su madre le regaló la hojita enmarcada que hoy te recibe apenas entrás. Ya pasaron tres años y está instaladísima aquí con Mínimo, su gato.

Otro caso de alguien que acopió objetos de deseo para cuando llegue la hora de mudarse, acá, sola por primera vez.

Hablamos de Paz, arquitecta (¡desde hace horas!), quien llegó a este departamento con su gata Renata y un planito con ideas acumuladas por años. Pero claro, las cosas en la práctica pueden tener muchas variables, y en la adaptación es que se pone a prueba nuestra cintura.

La casa de Marce es tan linda y fotogénica que la edición de este post resultó dificilísima. Nos pasamos como dos kilómetros del límite de fotos. Pero era una picardía reprimirmos.

Flor y Pedro están orgullosos de la belleza simple e inteligente que le dieron al departamento de San Telmo, gracias a su complemento como equipo: ella tira las ideas y él las ejecuta bien dispuesto. Así fueron adquiriendo muebles y accesorios que se van tuneando de a poco y con paciencia en la terraza del edificio.

Sol vivió unos años en Miami y cuando volvió a Buenos Aires se trajo de todo: muebles que no podés creer, vajilla a montones, lámparas, adornos, cortinas y un novio mexicano.

*********

Hace dos meses que ella y Jogu (ambos diseñadores gráficos) se mudaron acá con Poncho (perro) y Lupita (gata). Pero antes de chillar por las oportunidades traídas de afuera veamos lo que han logrado con trabajo e ingenio.