seguinos!
nuestros mails
hola@
casachaucha.com.ar

mail.casachaucha@
gmail.com
buscar
accesos directos
nos quieren
17/7/2011 | escritorio

Por Maru Leonhard
Foto de Macarena Ternicien Loma-Osorio

Domingo. Nueve de la noche. Diría que estaba alterada, pero eso sería suavizar demasiado mi estado de ánimo, que se expresaría correctamente de cualquiera de las siguientes maneras: tenía un bruto ataque de ansiedad, estaba loca de los nervios o de repente todo mi mundo estaba desacomodado. Los motivos eran varios, pero principalmente uno: hacía un mes que me había quedado sin trabajo y el viernes había tenido una entrevista para uno que me gustaba mucho y a pesar de haber aceptado, el ok final de mi nuevo jefe nunca llegaba.

Enlace permanente »
***
15/7/2011 | acceso directo
Enlace permanente »
***
12/7/2011 | una foto

Enviada por Marian.

Enlace permanente »
***
7/7/2011 | interiores #68

La historia de esta casa es 100% rosa. No ahondaremos porque estamos para otras cosas, pero explicado bien breve, sería: Claudina contrató a un arquitecto para remodelar su casa. Ésta casa. El aquitecto es Sebastián. Algo más pasó entre reunión y reunión, porque hoy viven juntos acá con Simón y Félix -los hijos de ella-, y Quinto -su perro-.

Enlace permanente »
***
2/7/2011 | una foto

Enviada por Celina.

Enlace permanente »
***
27/6/2011 | si existiera, visitaríamos

De la película Julie & Julia.

Apenas mudados, odiaban la casa. El vacío y el color triste prometen muy poco. Sin embargo, ¡qué bien queda todo después!

Enlace permanente »
***
22/6/2011 | acceso directo
Enlace permanente »
***
14/6/2011 | acceso directo
Enlace permanente »
***
9/6/2011 | interiores #67

A Martina y Mariano les llegó la oportunidad de vivir juntos en esta casa bastante antes de poder mudarse. Entonces, en esos meses previos, acumularon de todo en el monoambiente en el que él vivía.

Enlace permanente »
***
5/6/2011 | escritorio

Por María

Embalar y vaciar

Para los sensibles como yo, embalar cada cosa es un drama. Contemplo cuadritos con ojos de última vez antes de envolverlos y guardarlos. Ya sé que me seguirán a donde vaya, ¡pero es que me gustan tanto así, tal cual están!

Hasta que me canso y quiero liquidar el tema cuanto antes. Se va el llantito y empieza el fastidio cuando noto que estoy mudando una tabla de madera que levanté de la calle y nunca usé. ¿Cómo es que acumulé tantas cosas desde la mudanza anterior? ¿O es que vengo trasladando porquerías desde siempre?

La noche última es la total desolación: Cajas apiladas, muebles corridos, manchas de roce en las paredes y un eco deprimente. Esta no es la casa en la que viví todo este tiempo. Mi casa está dentro de las cajas.

Enlace permanente »
***