De la pelÃcula The Bourne Identity.
Sin contar la decoración navideña (que, con estilo, siempre garpa) y el paisaje nevado, la casa de Eamon, Claudia y Alain es un sueño.
Es simple, es coqueta, aloja niños en edad de jugar y pasa cómodamente la prueba del desorden. Y la del peligro también.



























