Daniela es artista plástica y vive en este departamento de Belgrano hace bastante, por lo que tuvo tiempo de hacer planes, llevarlos a cabo y hoy estar instaladÃsima.
Antes, a sala era um cômodo da casa reservado para datas especiais ou para visitas importantes que nunca chegavam. Hoje, ainda bem, deixamos que os bichos de estimação durmam nos sofás, aà comemos todos os dias e descansamos co os pés sobre a mesa de centro.
Obrigada a todos que enviaram suas fotos! E agora, nossa seleção:

La casa de Luz era otra hace unos meses. Usó el invierno como excusa y, entre fines de semana, canapés y bebidas, logró convertir un lugar semivacÃo en esto que hoy protagoniza.
MarÃa sale sólo lo necesario. Su casa es oficina y sede de toda reunión social. También es hospedaje para turistas* que, cuando la conocen, patean para adelante su fecha de regreso. Hasta nosotros Ãbamos por unas horas y nos quedamos todo el dÃa. Algo pasa ahÃ.
AquÃ, en Acassuso, Mariana y Máximo están llevando a la práctica la convivencia desde hace unos meses.
Ella es fanática de las ferias y mercados de usados de su zona: Los recorre constantemente para estar al tanto de las novedades e inspirarse. Y para, de golpe, encontrar algún item que la enloquezca y verse obligada a llevarlo (usar este dato con precaución). Asà se topó con el sofá con tapizado verde original (¡lavable!), y no le quedó otra.
Por Carolina Tapia
Foto de Gastón Torres

La manta que explota de colores, comprada en un viaje, rompe la monotonÃa del impecable sillón de lino crudo de tres cuerpos. Sobre la mesa ratona, descansan los libros ordenados por histeria y por tamaño. La bandeja atesora un juego de porcelana inglesa, un tesoro heredado —merecidamente— de alguna tÃa a la que habÃa que tenerle mucha paciencia, además de la madeja de lana mientras tejÃa y tejÃa.
Estos objetos están presentes en mi casa, pero no se equivoquen. Están, aunque plasmados sobre la doble página central de una revista de decoración española, una de esas que compré para sacar ideas y para preguntarme cómo hace Amparo de Barcelona para mantener esa hogar blanco Ala, con seis varones y todo. Y aunque mi sillón no está nada mal —ejem, una maravilla de segunda mano adquirida vÃa internet—, la sensación de relax se desbarata cuando, al recostarme para ver una pelÃcula, siento como una matraca de plástico se me clava en la espalda. Y deberÃa estar agradecida, porque la otra vez casi muero desangrada por una birome garabateadora.
Nuevamente ¡gracias! a todos los que mandaron fotos para esta convocatoria. Y más esta vez que muchos se esmeraron y prepararon sus mesas amorosamente.
Los elegidos, a continuación:

Vivir donde trabajamos puede ser un problema. Carpetas, papeles y abrochadoras se cuelan entre las medias o los cubiertos, y eso no le gusta a nadie. Pero si lo que invade no son biblioratos sino muchas cosas lindas, el resultado es esta casa.
Aku y Chucho viven en esta casa de MartÃnez desde hace un año. Primero se instaló ella e hizo lo que quiso. Él aterrizó después y no movió ni una cosa de lugar. Y no… nosotros también dejarÃamos todo tal cual está.
Gabi llegó a este departamento de Flores hace mucho, y con paciencia y minuciosidad le fue poniendo su estilo. Varios años después llegó Mario y, a modo de bienvenida, ella neutralizó el color de varias paredes para que él no viviera rodeado de rosa. Más tarde, Flora (la gata) se unió al equipo.





























