Por MarÃa
Foto de Gabriela Menichetti

Tomaba un café con una amiga que estrenaba independencia. Escuchaba sus experiencias nuevas e impresiones sobre la vida de adulto. Muchas muy buenas, y una contra alarmante:
Por MarÃa
Foto de Gabriela Menichetti

Tomaba un café con una amiga que estrenaba independencia. Escuchaba sus experiencias nuevas e impresiones sobre la vida de adulto. Muchas muy buenas, y una contra alarmante:
La primavera inspira a casi todos, es evidente. Recibimos muchas (muchas es MUCHAS) fotos de sus rincones. ¡Gracias!
AquÃ, la selección:

Mara y Esteban descubrieron aspectos de sà mismos cuando se instalaron en Pergamino, hace varios años. Ella se encontró planificando cosas que en el departamento de Buenos Aires ni se le habÃan cruzado por la cabeza: hizo en cerámica su propia vajilla, saca fotos que cuelga en las paredes y dibuja lo que quiere que Esteban ejecute. Porque él también empezó a hacer cosas con sus manos (¡de todo!), y tanto le gustó que hoy estudia diseño industrial sólo por placer.

Café con leche en el patio a la mañana y si llueve, en la cama.
Radio: Sábado FM, domingo AM.
Lectura de cuentos de Woody y poesÃa de Benedetti.
Simona luchando con los pompones que cuelgan de la ventana del living. Gata chocha y dependiente cuando estoy en casa.
Flores en el baño.
Coca cola con hielitos.
Pasó muy poquito tiempo entre que Male se mudó a este departamento y que le surgió la posibilidad de montar su propio estudio. Como funcionarÃa ahà mismo, la novedad revolucionó los planes decorativos: parecÃa que no quedaba otra más que sacrificar el espacio del comedor… ¡pero no querÃa! Entonces, algo buenÃsimo se le ocurrió: quitó las puertas de un placard y armó dentro de él el escritorio, que se coloreó junto con los estantes y quedó genial.
Nos metimos, una vez más, en el ámbito de nuestros amigos. Y estas son sus habitaciones.
¡Gracias!

Virginia se instaló en esta casa de su Cañuelas natal -la cuna del dulce de leche- hace no mucho. Como antes la ocupaba su tÃa, vivió unos meses rodeada de todas las cosas que ya habÃa ahÃ. Pero con el tiempo y un trabajo interno grande, logró comenzar una edición arrasadora: esto se dona, esto se lo lleva X, esto se queda…
Ana y MatÃas llegaron a esta casa hace cuatro años, cuando decidieron convivir. Después de un breve tiempo de acuerdos estéticos, lograron esta sucesión de rincones que revelan al minuto su oficio de diseñadores.
Por Carolina C.
Foto de Mariela Paz Izurieta

Tengo veintinueve años y en breve, en octubre, se cumple el primer aniversario de mi independencia.
¿Por qué me fui de lo de mis viejos? Bueno, en algún momento todos deben irse, pero en mi caso fue porque estaba atravesando una crisis existencial, de esas que te gobiernan, pufff, y duran y duran.